Blog · CHL Meigas

Dónde patinar en Lugo con niños

Por el CHL Meigas ·

La pregunta llega casi siempre igual: le hemos comprado unos patines, ¿dónde lo llevamos? Y la respuesta corta es que depende menos del sitio que de lo que tu peque sepa hacer encima de los patines.

Un sitio que a un niño de nueve años que ya frena le parece aburrido puede ser justo lo que necesita uno de cinco que se cae cada tres metros. Así que esto va ordenado por ahí: de lo más fácil a lo que ya pide oficio. Todo en Lugo, todo gratis y todo de acceso libre.

  • Pistas multideporte de As Termas — para empezar de cero.
  • Parque de Rosalía de Castro — vale, con dos avisos.
  • Centro peatonal: San Marcos y la Praza Anxo Fernández Gómez — cuando ya avanza solo.
  • Paseo de ronda de la Muralla — solo si ya tiene nivel.
  • Skateparks de As Termas y de Frigsa — para empezar con rampas.

Un día que llevamos la clase a las pistas multideporte de As Termas, en Lugo, con los peques equipados con casco y protecciones

Lo más fácil: As Termas

Si tu peque no ha patinado nunca, el mejor sitio de Lugo para empezar son las pistas multideporte que hay junto al centro comercial As Termas, entre la Rúa Veiga Grande y la Rúa 8 de Marzo, justo enfrente del Lidl.

Lo que las hace buenas no es que sean bonitas, es que son explanadas grandes, muy lisas y completamente llanas. Sin cuesta que te empuje, sin baldosa que traquetee, sin bordillos con los que tropezar. Y al estar pavimentadas y despejadas, no acumulan la arenilla y las hojas que te encuentras en un parque.

Están abiertas siempre y no hay que reservar nada. Si llegas y hay un partido de fútbol o de baloncesto en una, casi siempre queda espacio libre en otra: es una zona amplia, no una pista suelta.

El parque de Rosalía de Castro

En el parque de Rosalía de Castro se puede patinar, pero con dos avisos. Sobre el papel debería ser perfecto: zonas de cemento liso, céntrico y lo conoce todo el mundo.

La primera es la suciedad. Al estar en medio de un parque, el suelo acumula arenilla, hojas y tierra, y la arenilla es justo lo que hace que una rueda se pare en seco y el peque acabe en el suelo sin entender por qué.

La segunda son las vallas: tienen huecos grandes por los que un niño que aún no controla la frenada se puede colar. No es un sitio a descartar, pero sí uno para mirar el suelo antes de soltarle y no perderle de vista.

Cuando ya se suelta

Cuando el peque ya avanza solo, el mejor sitio de Lugo es el centro. Aquí la ciudad tiene una ventaja que no tienen muchas: buena parte del centro es peatonal. Sin coches, con suelo razonable y con sitio para equivocarse. Es el paso natural cuando el peque ya avanza solo y quiere ir a algún sitio, no dar vueltas en una pista.

Si buscas dos zonas concretas por las que empezar, la de San Marcos y la Praza Anxo Fernández Gómez. Mejor a media mañana o a última hora de la tarde: a mediodía y con buen tiempo hay bastante gente, y esquivar a la gente es otro nivel.

Antes de ese paso hacen falta tres cosas: saber girar, saber frenar y saber reaccionar a lo que no esperabas — alguien que se cruza, un perro, una puerta que se abre. Girar y frenar bien no salen solos dando vueltas por el parque: son las dos cosas que trabajamos desde el primer día en la escuela de patinaje, y son justo las que marcan la diferencia entre un peque que puede ir por la calle y uno que todavía no.

Dos avisos sobre los sitios que todo el mundo propone:

  • El paseo de ronda de la Muralla es baldosa. Vas dando un traqueteo constante que cansa e incomoda, y alrededor hay tráfico. Para patinar bien ahí ya hay que tener nivel.
  • El paseo fluvial del Miño es de tierra. Con patines, no vale. Mejor saberlo antes de bajar hasta allí.

Los dos skateparks de Lugo

En Lugo hay dos skateparks, y son muy distintos.

El de As Termas está al lado de las pistas multideporte de las que hablábamos, bajando por la Rúa 8 de Marzo. Es pequeño y de rampas suaves, y ese es exactamente su valor: sirve para iniciarse. Cualquiera con un mínimo de control encima de los patines puede bajar ahí sin sustos.

El de Frigsa está en la Avenida Infanta Elena, junto a las pistas de tenis, dentro del complejo deportivo. Es bastante más exigente, tiene módulos más grandes y el firme está bastante deteriorado. No es sitio para un peque que empieza, y tampoco para probar cosas nuevas sin alguien al lado.

Y aquí va el aviso que de verdad importa, porque no es el que espera la mayoría. El problema no es la rampa fácil: es que bajarla anima a probar la siguiente.

Una rampa suave la baja casi cualquiera. Pero en cuanto la domina, el peque quiere una más grande — y ahí ya no basta con lanzarse: hace falta que alguien le explique dónde poner el peso, cómo llevar las rodillas y qué hacer con los brazos. Si no hay nadie que se lo sepa explicar, el salto de una rampa a la siguiente se paga con una caída fea.

Qué ponerle antes de salir

Para patinar por libre hacen falta las mismas protecciones que usamos en clase: casco, rodilleras, coderas y muñequeras. Ni más ni menos por el hecho de que sea un rato en el parque. Si tienes que ir comprándolas por partes, este es el orden que seguimos nosotr@s, y responde a por dónde cae de verdad un niño que está empezando:

  1. Casco. No se discute. Las consecuencias de un golpe en la cabeza pueden ser mucho más serias que las de una rozadura o un moratón.
  2. Rodilleras. Los más pequeños todavía no tienen fuerza en las piernas ni saben repartir bien su peso, así que lo primero que apoyan cuando se les va el equilibrio son las rodillas.
  3. Coderas. La caída de codo es menos habitual, pero es una zona sensible y, cuando pasa, suele pillar al peque sin tiempo de meter la mano.
  4. Muñequeras. También frenan muchas caídas, aunque la mano tiene algo más de juego para amortiguar por sí sola.

Un consuelo, por si le ves caerse veinte veces la primera tarde: los peques caen desde muy abajo y con poca velocidad. Se hacen bastante menos daño que un adulto haciendo lo mismo. Si quieres una idea de lo que cuesta equipar a un niño y en qué orden comprar las cosas, lo contamos al hablar de qué mirar antes de apuntarle a una extraescolar.

Dos cosas que conviene saber

La primera es el error que más se repite en cualquier parque de Lugo un sábado por la tarde: llevar al peque de la mano.

Se hace con toda la buena intención, pero es contraproducente. En cuanto tiene una mano de la que agarrarse, el niño descarga ahí todo su peso, y entonces sus piernas dejan de hacer el trabajo de equilibrio que es exactamente lo que tiene que aprender.

Si le das la mano, el peso lo lleva tu brazo. Y el equilibrio lo tienen que encontrar sus piernas.

Funciona mucho mejor al revés: enséñale a levantarse solo, ponte tú a dos metros y anímale a llegar hasta ti. Se va a caer más, y va a aprender antes. Cada peque acaba encontrando su propia manera de avanzar; lo que hace falta es paciencia y estar al lado, no sujetarle.

La segunda es lo único que yo no le dejaría hacer por su cuenta: bajar cuestas largas. Una rampa corta limita mucho la velocidad que se puede acumular. Una cuesta larga no: el peque va cogiendo velocidad sin parar, llega un punto en el que se siente sin control y se queda paralizado — demasiado rápido ya para tirarse al suelo, y sin recursos para frenar. Ese es el susto que hace que un niño no quiera volver a ponerse los patines.

Y una nota para los meses que vienen: en Lugo no hay ninguna pista cubierta de acceso libre donde patinar cuando llueve. De noviembre a marzo, el que patina por libre depende del tiempo. Es lo que hay, y conviene saberlo antes de que llegue el primer frente.

Si vais a As Termas un sábado y le veis disfrutar, ya sabéis dónde encontrarnos el resto de la semana.

← Volver al blog

¡Ven a probar!

Sin compromiso y sin saber patinar. Tú eliges el día.

Martes 17:00 – 18:00
Viernes 17:00 – 18:00
Quiero una clase de prueba

La clase de prueba es gratis · Te llamamos para poner día · También por WhatsApp: 665 69 87 77

Escríbenos por WhatsApp

Con el apoyo de